Definición
Un arreglo de custodia en el que el tiempo del menor se divide dentro de una misma semana civil de modo que cada progenitor dispone de un bloque consecutivo de días durante esa semana, implicando habitualmente un intercambio a mitad de semana en lugar de alternar semanas completas.

Principio

Principio
Combinar el contacto frecuente con ambos progenitores y la estabilidad mediante la división de la semana para que ninguno tenga ausencias excesivamente largas y se mantengan las rutinas diarias.

Demostración

Demostración
El progenitor A tiene al niño de lunes por la mañana hasta el miércoles por la noche; el progenitor B lo tiene desde el miércoles por la noche hasta el domingo por la noche, con un intercambio regular a mitad de semana en la escuela o en casa.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Aplicar un horario de semana dividida a lactantes que requieren periodos largos e ininterrumpidos de atención o en hogares donde las transiciones diarias alteran regímenes médicos o de alimentación.

Consecuencia

Consecuencia
Bien implementado aumenta el contacto regular con ambos progenitores y sostiene la continuidad del cuidado en niños en edad escolar, pero incrementa el número de entregas y el potencial de fricciones logísticas.

Inversión

Inversión
Un horario de semanas continuas en el que cada progenitor tiene semanas completas e ininterrumpidas con el menor, minimizando los intercambios a mitad de semana a costa de menos contactos entre semana.

Límite

Límite
Se aplica a calendarios residenciales planificados para menores; excluye órdenes de emergencia temporales, horarios que sólo asignan fines de semana y acuerdos que dividen los días por horas en lugar de en bloques diarios.

Tensión semántica

Tensión semántica
Se diferencia de 'custodia compartida' en sentido amplio, que puede referirse a igualdad de decisión o reparto total del tiempo; 'semana dividida' especifica bloques intra‑semanales y cambios a mitad de semana.

Síntesis

Síntesis
Un horario de semana dividida organiza la custodia dividiendo cada semana civil en bloques de días contiguos para cada progenitor, buscando contacto regular y mantenimiento de rutinas escolares, aceptando intercambios más frecuentes.